¿De dónde viene la costumbre de poner flores a los muertos?

¿De dónde viene la costumbre de poner flores a los muertos?

¿De dónde viene la costumbre de poner flores a los muertos?

Hoy en día podemos encontrar un gran número de floristerías especializadas en centros y coronas de funeraria. Adquiriendo estos productos, se honra al fallecido y se le despide en su viaje, pero… ¿sabemos de dónde viene o por qué nació esta costumbre?

Este es el origen del por qué se ponen flores a los muertos

En muchos países y culturas del mundo es normal honrar la memoria de los difuntos realizando ofrendas florales, las cuales tienen cierta conexión entre sí. ¿Cómo es posible que civilizaciones que no tuvieron contacto entre sí coincidieran en este detalle?

El origen se remonta a la antigüedad, cuando los muertos eran puestos a la vista de todo el mundo durante varios días con el objetivo de poder ser velados y que se pudiera pedir por sus almas.

Por aquel entonces no existían las avanzadas técnicas de embalsamamiento que hay hoy en día y las que había no estaban al alcance de todo el mundo. Por esa razón, los cuerpos (que solían estar a la intemperie) se iban descomponiendo, desprendiendo un desagradable olor, especialmente en verano.

Para poder enmascarar ese olor, se quemaba incienso y se cubría al fallecido con un gran número de flores, lo que aromatizaba por completo el ambiente y permitía que el acto de velar al difunto fuese algo más llevadero.

Con el paso del tiempo, el hecho de llevar flores a los muertos perduró y acabó afianzándose, no solo durante el tiempo de vela o entierro sino que se extiende hasta el cementerio, donde se llevan flores a las tumbas de los difuntos.